El blanqueamiento dental es uno de los tratamientos más solicitados en el consultorio. Desde luego, es porque unos dientes blancos y sin manchas son signos de una salud dental adecuada. Además proyectan una sonrisa maravillosa para los que te rodean.
En esta entrada hablaremos del blanqueamiento dental y sus ventajas.
Todos los sistemas de blanqueamiento dental profesional cambian el color del diente gracias a un ingrediente activo, como el peróxido de hidrógeno. Este ingrediente elimina las manchas superficiales de los dientes además de aclarar unos cinco tonos de blanco.
Se debe cumplir con medidas de seguridad para que los tejidos suaves, como las encías o lengua, no sean dañados por el agente blanqueador.
Por lo general se clasifican en dos tipos:
- Blanqueamiento inmediato en consultorio.
- Blanqueamiento en casa con guardas.
El blanqueamiento en casa, siempre con prescripción de tu dentista, requiere el uso de guardas plásticas. El paciente coloca el agente blanqueador en las cubetas preparadas para sus dientes y se coloca en boca por un tiempo determinado, 4, 8 o más horas dependiendo de la concentración del producto.
Antes de este tratamiento, realizaremos un diagnóstico completo de tus dientes. Esto es para asegurarnos que no exista alguna contraindicación, como alguna fractura dental. Por lo general, solo se necesita una limpieza dental para asegurar que el blanqueamiento actúa con todo su potencial sobre el esmalte.
Con una gran sonrisa, la gente te percibe con más personalidad y carisma, y tú eres más feliz.